Como decía mi madre: ¡Suelta el celular!
Disclaimer
Si estás bien con la relación con tu smartphone y no quieres reducir el tiempo con que lo utilizas porque sientes que te aporta o lo tienes controlado, este post no es para ti. No lo leas, no es necesario.
Calentamiento
¿Te gustan las matemáticas? Calculemos algo. Estimemos el tiempo que perdemos de nuestra vida utilizando el celular.
Hice un research pequeño y el tiempo promedio diario de una persona de 30 años (millennial) es 5.5 horas diarias. (Fuente)
*Hice además un benchmark cortito en mi entorno y la verdad es que el tiempo promedio está bastante cercano a este dato.
Con este dato calcularé el tiempo semanal, mensual y anual de uso.
¿Preparado? Espero lo estés, vamos.

Analicemos un poco los números.
Para el caso semanal, nos da que, en promedio, se gasta aprox. 1 día y medio a la semana utilizando el celular. Antes de seguir, pongámoslo más gráfico. Supongamos que el uso fuese ininterrumpido, y si ese fuese el caso, estaríamos 1 día y medio de la semana, 24/7 mirando la pantalla, sin dormir. El fenómeno es peor porque no estamos despiertos 24/7, es decir, de nuestra semana perdemos más “tiempo efectivo” que 1 día y medio a la semana.
Sigo.
Continuemos con los insights. Para el caso del mes, son casi 6 días y medio de tu mes en el teléfono; es casi una semana completa mirando una pantalla. Volviendo a la analogía, equivaldría a que de tu mes corrido estuvieras sentado mirando tu celular, sin levantar la cabeza, 24/7, sin dormir, durante casi una semana completa.
Y como siempre, el gran final, el postre.
Al año son 77 días, 2 meses y medio de tu año en una pantalla.
¿No te impresioné? Veamos si lo logro ahora; calculemos nuestro uso de celular para todo lo que nos queda de vida. Sígueme.
Pensemos que tienes 30 años y que nos quedan 50 años más de vida (yo también soy club 30), es decir, que moriremos (más o menos) a los 80 años (ojalá). Multipliquemos entonces los 77 días anuales por 50 años y eso dividámoslo por 365 días para calcular los años de nuestra vida que perderemos usando el celular.

10 años y medio de nuestra vida perdidos. No te creo. ¡¿10 años de nuestra vida, en serio?!
Ahora lo último, te lo prometo. ¿Cuánto es en porcentaje? 21%. (Ver imagen anterior)
Espera, si mantengo este ritmo de uso, ¿perdería el 20% de mi vida? ¿De lo que me queda de vida? Así es. Recontra chanfle.
¿Es mucho? ¿No te parece?
Fin del primer acto (reverencia), muchas gracias.
Luego del monólogo y esta introducción, quiero compartir que me declaro un acérrimo detractor del uso intensivo del celular y el uso excesivo de las redes sociales. Estamos de acuerdo en que el celular es una herramienta útil, etc, etc, todos lo sabemos, pero si lees la fuente del estudio que cité, transversalmente existe una intención a lo largo de todas las generaciones de regular el uso del teléfono por un conjunto de razones tales como ansiedad, dolores de cabeza, insomnio, dolores de cuello, hombros y aislamiento social. Le agrego una, procrastinación.
Mi uso actual del celular diario es de 1 hora aprox. y la verdad es que lo vengo trabajando hace casi 3 años. En la novena edición de Ideas en Papel, te recomiendo un libro, lo que aprendí de él y algunas estrategias para disminuir el uso de tu celular para ser más productivo o, en realidad, para tener más control y ocupar tu tiempo en lo que tú estimes conveniente.

Minimalismo Digital
Minimalismo digital (bonito concepto, elegante) es un concepto acuñado en un libro de Cal Newport. Cal es un autor de libros muy en la línea de ocupar mejor tu tiempo, enfocarte, eliminar distracciones en este mundo ruidoso que nos rodea.
Llegué a “Minimalismo Digital” de Cal Newport por lo entretenido del título y justo pensaba por aquel tiempo que vivía muy atrapado en el celular y quería invertir mejor mi tiempo.
¿La verdad o la mentira? La verdad.
La verdad es que no logré invertir mejor mi tiempo leyendo el libro (EN ESE MOMENTO, jaja). Siendo sincero, es difícil eliminar un mal hábito (¿te leíste Hábitos Atómicos?), sobre todo uno tan potente como el uso de nuestro celular, que tiene disponible todo en un click y que evita que nos aburramos constantemente.
El libro se divide en 3 partes.
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Explicación de por qué es tan adictivo nuestro smartphone y cómo las Big Techs han trabajado en que pasemos más tiempo en él: Suena a conspiración, pero para nada, es simple; si tienes un lugar donde los usuarios pasan mucho tiempo y luego cobras por anuncios en tu plataforma, llegando al target de tu público, es un modelo de negocio rentable. Cada nuevo feature en las redes sociales apunta a que ocupemos más tiempo las aplicaciones, y si eso se cumple, ellos pueden ganar más dinero.
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Detox digital de 1 mes: El autor propone una metodología para reducir el tiempo de uso de nuestro celular, pero para generar ese cambio se necesita (según él) una terapia del shock. Es así que presenta un plan de detox digital donde debes pasar 1 mes sin redes sociales, correos e incluso WhatsApp. Quizás es mucho, pero también propone otra forma de detox más light.
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Estrategias para reducir el uso de tu teléfono: En la última parte del libro, se enumeran estrategias que pueden ayudarte en el largo plazo para iniciar una nueva relación con la tecnología y con cada nueva tecnología que aparece.
Si te interesan algunos de estos temas, honestamente, si fuese tú, lo compraría/leería. Es una mirada interesante al cómo ha evolucionado nuestra relación con la tecnología y a quizás cuestionar un poco el uso que le damos o el para qué la utilizamos y el valor que nos aporta día a día.
Dentro del libro se define el término “Minimalismo Digital” y es:
Una filosofía de uso de la tecnología por la que concentras el tiempo en línea en una pequeña cantidad de actividades cuidadosamente elegidas y optimizadas que apoyan sólidamente las cosas que más valoras mientras te olvidas, encantado, de todas las demás.
La lección del libro, si pudiese definirla en un pequeño párrafo, es bien profunda:
Redefine tu relación con la tecnología y el uso que quieres darle. ¿Por qué? Si te sirve de referencia, al igual que todas las veces que me he dedicado demasiado a algo, como por ejemplo: el trabajo, el entrenamiento, el estudio o el mismo celular, termino sintiendo que quiero vivir mi vida de forma distinta y disfrutando los matices de la vida. Suena poético, pero las posibilidades de vivir tu vida son infinitas: un hobby que no conocías o que siempre quisiste explorar, aprender a tocar música, escuchar música, amigos, familia, lectura, “maestrear” en la casa, aprender a cocinar, aprender algo nuevo, etc. La vida es una y no quiero perder mi vida pegado a una pantalla. ¡Me rehúso! Y si es una guerra, bueno, vamos a la guerra.
Mi Terapia Anti-Celular, el detox de Cal Newport
Pasé de 3 horas y media de uso a 1 hora de uso diario y no fue solo gracias al libro y tampoco fue un proceso corto. Desde los tiempos de Facebook, en varias oportunidades cerré mi cuenta porque sentía que estaba haciendo “nada”, no sabía en realidad qué sentido tenía lo que estaba haciendo dentro de la aplicación (como decía el gran pensador Humberto Maturana, ¿somos seres reflexivos o no?). Hoy, hace 3 años que cerré mi Instagram, mi Facebook, no alcancé a hacerme un TikTok y no tengo X. ¿La verdad? No los extraño.
¿Fue difícil? Obvio que sí. La verdad es que sí hice el detox digital de 1 mes del libro. Lo más raro fue sentir ansiedad por no poder mirar nada en el celular; sacaba mi teléfono constantemente de mi bolsillo, casi como un tic nervioso, lo desbloqueaba y no tenía nada que mirar. Encontré medio shockante tener ese hábito de saber dónde estaba mi celular o desbloquearlo constantemente para revisar si recibía alguna notificación.
Ahora bien, ¿qué pasa con el pasar de 2 semanas sin uso o uso reducido? Te relajas y empiezas a sentir que tienes más tiempo, pero se parece un poco a la sensación cuando sales de vacaciones, que cuesta creer que no tienes nada que hacer y cuesta habitar eso, el vacío. Todo lo que te menciono está en el libro (te guía mejor que yo jeje) y te anticipa un poco a estas sensaciones normales. Se sugiere que en estas 2 semanas elijas actividades que quieres hacer con tu nuevo tiempo libre. Aquí creo que está lo más “complicado”, yo no sabía en qué invertir mi tiempo jaja. ¿En serio no se me ocurría nada? Pienso que nuestro teléfono cumple una necesidad gigante y es que el ser humano se aburre muy rápido; por lo tanto, estar aburrido es medio propenso a la ansiedad. No sé si a alguien le ha pasado, pero si te sientas un poco, paras todo y piensas o decides qué quieres hacer en 1 hora de tu día, sin hacer nada más que esa actividad y sin teléfono, ¿qué harías? Difícil ¿o no?
Lo que cuesta
Saber qué te gusta y en qué quieres ocupar tu nuevo tiempo, cuesta. Por aquel tiempo decidí leer (esto lo mantengo, siempre me gustó, nunca me dediqué mucho) y trabajar en mi elongación (esto no lo mantengo, jaja). Decidir algo nuevo es complicado, pero es un lindo camino.
Estar convencido
Si no quieres esto o no estás tan convencido, encontrarás una excusa para no hacerlo. Tienes que estar convencido de cambiar este estilo de vida; si no te interesa o no le ves sentido, no importa, pero la convicción es la clave. Es como cuando haces dieta; si no estás convencido, te durará 1 semana o menos.
Estrategias
El libro tiene muchas estrategias para ayudarte a utilizar menos tu teléfono. Acá te dejo algunas que son textuales y otras que me sirven y me sirvieron a mí.
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Desinstalar las aplicaciones y ocupar la versión web: Lo que a mí me sirvió mucho fue desinstalar las aplicaciones y utilizarlas desde su versión web. Me queda sólo Linkedin como red social y no la tengo en mi celular; tengo que entrar por la versión web. Esto me obliga a entrar desde el browser. Yo le agregué otra regla: no me meto desde el browser de mi celular, solo desde mi computador personal y, como en mi trabajo está bloqueada, me tengo que meter solo cuando llego a casa. En conclusión, me meto en la mañana y en la tarde. Aquí pasa algo medio oculto: la versión del browser no es tan cómoda como las apps del celular, entonces indirectamente vas a ocupar menos la aplicación, aparte de no tenerla ya descargada en tu celular.
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Tomar notas a mano: Otra cosa que me sirvió es reducir las apps que, en teoría, me simplifican la vida, pero la verdad aumentan tu dependencia, nada más (mi opinión). ¿Ejemplo? Tomar notas, tengo un planner, varias agendas, lápices y anoto físicamente para no ocupar mi celular para todo.
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Replantearse el uso de todas las apps: Existe el FOMO (fear of missing out) en tu celular y creo que es el FOMO más antiguo de todos. Si eliminas tu Instagram, te pasará que piensas que te estás perdiendo de algo (hitos de tus amigos o familiares), pero la verdad es que no pasa nada y sentirse cómodo con eso es un alivio tremendo, te lo recomiendo. Dicho esto, saqué Teams de mi celular y solo puedo verlo cuando me siento en mi computador que ya es casi el 95% de mi jornada laboral. ¿En qué momento tuvimos que estar 100% disponibles 24/7? No señor. Referente a este último punto, si crees que te pierdes de los hitos de tus amigos/familiares eliminando tu Instagram, se soluciona con algo super fácil, llamándolos.
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Esconder el celular (jaja): Anteriormente, como era más difícil dejar de usar el celular, lo que terminaba haciendo era meter mi teléfono en un cajón y lo sacaba al almuerzo, luego a las 5 de la tarde y luego cuando me iba. Eso era un poco obligado, pero ayuda a contrarrestar las primeras ansiedades.
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Reemplazar apps por cosas análogas: Se parece a tomar notas, pero si eliminas la dependencia, en el largo plazo se paga. Me gusta levantarme a leer, estudiar; disfruto de eso. Para eso ocupo un timer y en vez de ocupar mi celular para tomar el tiempo, me compré un timer más rústico, pero no ocupas tu celular para todo.
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Elegir las aplicaciones que quieres ocupar:¿Cuántas aplicaciones esenciales para tu vida serán, 6? Debes elegir las que tú consideras que son esenciales e irremplazables por algo análogo o alternativo.
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Silenciar notificaciones o aplicaciones concretas: Elige cuáles silenciar. Un criterio puede ser las que te distraigan más.
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Definir horarios:Yo no ocupé esto, pero está dentro del libro. Si quieres definir horarios de uso, creo que es una buena idea.
Y bueno…
¿Y si pruebas? Hagamos una invitación, ¿y si pruebas? Parte poniéndote una meta en porcentaje en horas de reducción de uso, pero parte. Quizás te guste y cuando tengas que decidir en qué ocupar tu tiempo, recuerda cuando eras niño/joven, ¿qué te gustaba? ¿qué siempre te gustó explorar y nunca hiciste? Te prometo que hay una satisfacción cuando hacemos cosas que siempre quisimos hacer. ¿Preparado para tener 1 día y medio para ti en tu semana, 1 semana más en tu mes, 77 días para ti al año y recuperar el forecast de 10 años de tu vida?
Nos vemos, futuro minimalista digital.